Emmanuel del Real Díaz.

Ciudad de México, 1969.

Tuve la suerte de nacer en una familia llena de música. Mi padre es músico, y desde que nací, la música alimentó nuestros oídos y nuestra mesa. Estudié Piano Clásico, primero en una academia en Ciudad Satélite, y luego con un profesor en casa de mis Padres donde teníamos un Piano que me sirvió para estudiar y componer muchas canciones. Después nos tuvimos que deshacer de aquél piano y lamento no haberme quedado con él.

Estudié Ingeniería Electrónica pensando que podría estar cerca de aparatos electrónicos que ayudaran a la música a escucharse mejor, más adelante me dí cuenta que la Ingeniería Electrónica era mucho más que eso, igual, siempre me encantaron las Matemáticas y la Física, así que disfruté mucho el proceso. A la mitad de la carrera (1989), me invitaron a formar parte de Café Tacvba. Aún me cuesta trabajo entender cómo es que fuí tan afortunado, casi como sacarme la Lotería, aún mejor. Dejé la carrera faltando un semestre(1992), el primer disco del grupo estaba por salir, y los compromisos que se avecinaban harían que prácticamente no pudiera estar presente en la Universidad. Mis padres me apoyaron al tomar esa difícil e incierta decisión en aquél momento, siempre les estaré agradecido, uno nunca sabe dónde, cómo y cuándo va a encontrarse con su verdadera vocación.

Han pasado casi 27 años desde que comenzamos con Café Tacvba, difícil decir lo que eso significa, pero en cierto sentido significa casi todo. En el medio, he tenido la suerte de cruzarme con gente muy talentosa con la que pude trabajar y colaborar dentro de sus proyectos, y que hoy día son más que compañeros de trabajo, son amigos, son mi familia. Algunos han sido mis Maestros, de vida y de profesión.

Me encanta la fotografía y tomo fotos todo el tiempo. Me encanta también comer y probar las cosas que cocinan a los lugares donde voy. Disfruto mucho de andar en Bicicleta, la uso para pasear y para transportarme en la Ciudad, no hay manera de imaginar esta Ciudad en un futuro sin un cambio de actitud.

La vida tiene altibajos, como las olas del mar. Un amigo dice: “La vida es como el Fútbol, a veces se pierde, a veces se gana”. Hoy día tengo mi familia y hago lo que me gusta. Tengo mucha suerte.